De sabido es, quien me conoce, que la navidad no es mi fiesta favorita.
Y sin embargo, a las 2.58 de la madrugada, visiono Pesadilla antes de Navidad,
obra de Tim Burton.
Será que el gris es mi color, o que deseo en algunos momentos que en esa mesa,
llena de comida, bebida, falsas sonrisas e hipocresía barata, alguien se levante, rompa una botella
o destroce el maldito pavo.
Y llamenme raro, diferente, o el término de moda "alternativo", pero odio moderme la lengua porque en las fechas que se acercan todo tiene que ser cariño, comprensión y solidaridad.
Claro, y el resto del año, nos miramos el ombligo, somos egocéntricos sin escrúpulos y no pensamos nada más que en ser el centro del mundo.
Y alegre de ser diferente, de no consumir por capricho de grandes almacenes, acabo atrapado en esa espiral de incomprensión y de rabia, que sólo en las próximas fechas se puede dar. Y en compañía, además, en la compañía de quién quieres. Pero quien quiero, o no dejo de querer, esa compañía que ansío, ese aliento que espero, esa caricia que añoro, no estará en navidad. Nunca estuvo en mi navidad. Nunca.
Y como nunca ha estado, nunca me ha gustado. Y como no me gusta, escaparé en mi propio interior a ese destierro gris al que yo denomino....Oh, horrible Navidad.
vuelveeeeeee.
Hace 1 día




